Consejos para prepararse ante una entrevista

Para muchas personas las entrevistas laborales pueden ser estresantes, sin embargo existen pasos que puede tomar para calmar sus nervios, sentirse mejor preparado y entrar a la entrevista con mayor confianza. Aquí algunos consejos.

  1. Examina la descripción del puesto
    Tener un conocimiento profundo del puesto mejorará la probabilidad de tener un resultado exitoso en la entrevista. A veces los reclutadores se olvidan de ofrecer una descripción del puesto antes de la entrevista, por lo que vale la pena preguntar si existe una disponible.

    Al tener una buena comprensión del rol y las competencias, puedes identificar las áreas en las que los entrevistadores podrían enfocarse durante la entrevista. De esta manera anticipar los desafíos clave en el puesto y las prioridades para el rol.
     
  2. Comprende qué habilidades aportas al puesto
    Antes de tu entrevista, prepara ejemplos específicos de las competencias requeridas (como trabajo en equipo/colaboración, construcción de relaciones, habilidades analíticas, etc.) y lo que es más importante; cómo las usaste y demostraste.

    Por ejemplo;

¿Has demostrado fuertes habilidades de liderazgo en los equipos que integraste? 

¿Has demostrado habilidades organizativas y atención a los detalles de coordinación en tus trabajos previos?

Es importante que dichos ejemplos coincidan con las competencias clave o los criterios de selección al puesto que te presentarás. Este tipo de ejemplos son un buen indicador para el empleador, ya que le facilitará identificar que podrás cumplir con los requisitos del empleo. 

  1. Investigua la empresa
    Mira el sitio web de la empresa para obtener información, luego consulta las redes de la misma para estar al tanto de las noticias que publican. Los comunicados de prensa, redes y publicaciones de blog, te proporcionarán información actualizada sobre la empresa y una perspectiva su cultura laboral.

    Otra alternativa es conocer empleados anteriores o actuales de la empresa, tener conversaciones informales con ellos también te brindará información que no podrás obtener a través de la investigación en línea.
     
  2. Practica tus respuestas
    Si bien no puedes predecir todas las preguntas que te harán durante la entrevista, hay muchas maneras en las que puedes prepararte para destacar sobre otros candidatos. Imagina o investiga preguntas frecuentes de los empleadores (del rubro al que te presentas) en internet, y luego escribe posibles respuestas. Una vez que hayas escrito tus respuestas, el siguiente paso es comenzar a practicar. 

Lee tus respuestas en voz alta y recuerda que la parte más difícil de las entrevistas, es que normalmente hablamos de lo que hacemos en el trabajo en lugar de cómo lo hacemos.
A menudo se siente muy poco natural hablar sobre uno mismo en una entrevista, no obstante como cualquier otro tipo de presentación, cuanto más practiques, más natural se sentirá ese día.

Una vez que tengas tus respuestas, pídele a un amigo o familiar que practique preguntas y respuestas contigo. Cuanto más enfrentes tus nervios en la práctica, mayor serán las posibilidades de desempeñarte con éxito en la entrevista. 

  1. Escribe las preguntas que deseas hacer
    Una de las mejores maneras de mostrar tu interés en un puesto, es realizar dos o tres preguntas interesantes al final de una entrevista. Esto puede ayudarte a obtener una comprensión más profunda del puesto al que estás aplicando, y al mismo tiempo, demostrarle al empleador que estás entusiasmado con el puesto.

    Un ejemplo podría ser;

¿Puede contarme un poco sobre el ambiente laboral? 

Es muy posible que el reclutador pregunte al posible empleado si tiene preguntas acerca del puesto durante la entrevista, ante este caso si el candidato guarda silencio o no sabe que decir, puede calificarse como pasivo o falto de proactividad. Es importante pensar dos o tres preguntas relevantes para el puesto previo a la entrevista.

  1. Planifica tu viaje hacia la entrevista
    Si hay algo que realmente podría impedirte causar una buena impresión es llegar tarde. Trata de llegar temprano. Asegúrate de saber dónde te diriges y anticípate a cualquier cosa que pueda retrasarlo; como el tránsito. Si necesitas un vehículo, asegúrate de contar con él varias horas antes de la entrevista. Si cuentas con un vehículo, verifica su funcionamiento un par de horas antes. Si necesitas trasladarte en un medio de transporte público, trata de tomarlo con la suficiente anticipación, es mejor llegar media hora antes y aguardar en espacios cercanos a la entrevista, que llegar tarde.

    Si tu entrevista es una entrevista virtual, asegúrate de haber probado la tecnología (Zoom, Microsoft Teams, Google Meet) con un amigo. Asegúrate también de tener buena iluminación en tu cara. Ubícate en una habitación limpia y/o con pocos objetos; sin camas deshechas o estantes desordenados de fondo. Procura no distraerte y no ser interrumpido por familiares, amigos y/o mascotas. Has el esfuerzo de verte profesional y concentrado. Lo ideal es estar sentado y que tu cabeza y hombros, salgan en la toma. Intenta en lo posible mirar a la cámara cuando tengas la entrevista.
     
  2. Define tu vestimenta
    Si te eligieron para una entrevista en función de tus habilidades, características y experiencia, también es importante que te presentes bien.

    Investiga un poco sobre el código de vestimenta de la empresa antes de una entrevista, ya sea preguntándole a alguien que trabaje en la organización o investigando en línea. Si aún no estás seguro entonces opta por un atuendo conservador, es preferente a verte demasiado informal.
     
  3. Controla los nervios en la entrevista
    Es normal sentirse ansioso o nervioso el día de la entrevista, pero existen formas para controlar tus nervios. Una gran recomendación es respirar. Cuando los nervios dominan a las personas, solemos respirar desde la parte superior de nuestros pulmones, esto provoca una respiración superficial que limita el oxígeno que va hacia nuestro cerebro. Por lo tanto nuestro cerebro recibe menos oxígeno y corremos el riesgo de quedarnos en blanco.

Para eliminar el riesgo de quedarse en blanco, mantén una buena postura, siéntate derecho, respira por la nariz a un ritmo uniforme, luego exhala lenta y uniformemente por la boca.

También puede ser útil replantear tus pensamientos. En lugar de pensar en la entrevista como un interrogatorio, piensa en ella como una conversación con otros adultos que están interesados ​​en lo que tienes que decir. Piensa en la entrevista como una oportunidad para conocer a los evaluadores, y no al revés. Esto te ayudará a recuperar la sensación de control, y ser tú el que evalúa a los reclutadores.

Sé genuino en tus respuestas sin temor a “fallar”, no tenemos que engañar al empleador sino persuadirlo, muchas veces el empleador toma nota de nuestro comportamiento; si nos ve en exceso nerviosos o demasiado rígidos, optará por un candidato más confiado y flexible.

¡Gracias por leer y mucha suerte!

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